lunes, 12 de mayo de 2014

Donde los ángeles no se atreven, de Allen Steele

Los héroes no son fáciles de encontrar. Cada vez que aparecen entre nosotros, es necesario que lo recibamos con los brazos abiertos. Pero hay que ser cuidadoso y elegir al tío indicado, porque es muy fácil fingir que se es lo que no se es.


Portada del libro "Donde los ángeles no se atreven", de Allen Steele
Editorial: AJEC
 
Fecha de publicación: 2009
 
Páginas: 130
 
ISBN: 978-8496013674
 
Precio: 9,90€

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AUTOR
Allen Steele es un periodista y escritor norteamericano. Comenzó publicando relatos hasta pasar a novela, siempre en el género de la ciencia ficción. Ha recibido varios reconocimientos, entre ellos el premio Hugo y el Locus. En español sólo ha publicado Donde los Ángeles no se atreven, por la extinta editorial AJEC.


SINOPSIS
En este libro encontramos una novela corta, "Donde los ángeles no se atreven", situada en un futuro en la que los viajes en el tiempo no sólo son algo normal, sino que se hacen para documentar mejor la historia. También encontramos el relato largo "La muerte del Capitán Futuro", una historia de viajes por el espacio en la que el protagonista se verá trabajando  para un capitán de nave algo excéntrico.


TRAS LA LECTURA
 
Donde los ángeles no se atreven presenta una curiosa historia sobre viajes en el tiempo, paradojas temporales y futuros alternativos.

Centrado en la acción, no llegamos a poder conocer en profundidad a sus personajes, que además se van turnando en el protagonismo entre los viajeros del tiempo y el piloto de su nave y, principalmente, Zack Murphy, trabajador de la Oficina de Ciencias Paranormales del EEUU del s.XX. Es éste último quizás el que está mejor dibujado, al que más llegaremos a conocer.

En un entorno en el que los humanos del futuro, con la tecnología para viajar en el tiempo, van al pasado para registrar mejor los hechos históricos importantes y esclarecer misterios (como el asesinato del presidente Kennedy), unos cuantos de estos viajeros del futuro se encuentran vigilando la catástrofe del dirigible Hinderburg. Algo sucede entonces que hace que tengan algún contacto no deseado con el pasado, y ahí es donde entra en acción Murphy.

Con una narrativa, más hacia la acción y estucturada también en forma de saltos en el tiempo y cambios de perspectiva de los personajes, la historia transcurre muy bien, y se resuelve de forma convincente. Sin duda podría haber seguido un poco más allá, pues quedan interrogantes por conocer. Sobre todo, en cuanto a la vida y tecnología de esos humanos del futuro.

Esta novela corta ganó el Premio Hugo en 1998. ¿merecido? Para responder eso habría que saber cómo eran el resto de obras que entraban a concurso. Esta es una historia nada sorprendente y que poco nuevo aporta a los viajes en el tiempo, pero sin embargo el autor se desenvuelve muy bien en ella, quedando una narración agradable y ligera de leer, y resolviendo con acierto la trama que plantea.


La Muerte del Capitán Futuro es una simpática space opera, que hace un homenaje a una serie de relatos y novelas pulp publicadas entre 1940 y 1950 y protagonizadas por el Capitán Futuro.

En esta ocasión, se trata de una narración en primera persona, de un humano nacido en la Luna y que intenta hacerse su hueco e ir avanzando poco a poco socialmente. En una de estas etapas en su avance, no le queda más remedio que aceptar un trabajo para una nave con cuyo capitán nadie quiere trabajar, ya que es un hombre estrafalario y algo tocado de la cabeza, obsesionado con las viejas revistas de historietas del tal Capitán Futuro.

La lectura es, de nuevo, muy agradable y fluida, a pesar de que usa algunas palabras extrañas, que forman parte del universo en que se desarrolla la historia. Y este es uno de los grandes puntos fuertes, ese universo que se nota sólido y trabajado, que está ahí como elemento de ambientación, sin aturullarnos con extensas descripciones de cómo son las cosas, pero a la vez se hace notar y soporta y sostiene toda la acción a la perfección.

Otra lectura, que no destaca especialmente, no hay nada demasiado sorprendente, pero que deja una vez más una sensación muy agradable tras la lectura, y que también podría haber encajado perfectamente una historia más larga y con más recorrido de los personajes y el mundo creado.

Esta novela corta ganó los premios Hugo y Locus en 1996 y fue finalista del Nebula de 1996.

2 comentarios:

  1. No soy yo de leer muchos libros de esté género, pero gracias por tu reseña, un saludo desde adictos a los libros, por cierto ya me quedo por aquí como seguidora

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    1. Muchas gracias por pasarte y por seguir al blog :)

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